Mientras disfrutaba de los últimos rayos de sol, Holly se fumaba un cigarrillo. Estaba ahí, sola, sentada en un mugriento banco esperando. No se atrevía a llamar a su timbre, con lo fácil que sería. “Solo tengo que levantarme y acercar este tembloroso y tímido dedo índice al botón…y ya habré solucionado el problema.” se decía ella misma; pero no era capaz de hacerlo.
Mientras pensaba en lo estúpida que estaba siendo la situación, se dio cuenta del asco que en ese momento se daba.
Todas ésas palabras que se habían dicho meses atrás, todo eso que ella había negado que pasaría, y probablemente, en este mismo instante era lo que estaba haciendo que tuviese todo el estómago revuelto.

No podía estarle pasando, no a ella. No a Holly. ¡Con lo fuerte que había sido siempre Holly!

¿Dónde estaban todas ésas promesas? Holly sabía perfectamente dónde estaban, se habían perdido ésa calurosa noche de verano. Entre ésas sabanas blancas, se habían quedado todas ésas palabras, y la poca vergüenza que aun había entremedio de los dos. Se habían dejado las cosas ‘'claras’’ en ése momento para que luego no hubiesen confusiones. ( A decir verdad, en ese momento les pareció a los dos todo muy claro ), pero los jadeos y el sudor, no dejan pensar a los humanos con claridad.

¡Basta! –dijo Holly entre susurros- ¡deja de hacer el estúpido, Holly! – y entre susurros y pasos decididos, apretó ése botón, con su dedo tembloroso y tímido.

-¿Holly?

3 suspiro(s):

envy dijo...

Que grande, madre mía, que grande el blog.

Isa dijo...

cariño, ets molt i els teus textos encara mes
(L)

maybe,, dijo...

lennlenn, jo tambe et seguire, vale?:)