Tu, que me has cuidado durante toda mi infancia. Tu, a quien yo no dejaba dormir y pedía leche caliente y un cuento para poderme meter en la cama.
Quien me acompañaba a la playa, a que me bañase y tomase el sol. Quien jugaba conmigo en ese precioso sofá granate, y contaba hasta 50 para que decidiese un buen lugar donde esconderme.

Tu, Carmen. ‘Tia’, quien pensaba que ya me había dejado como a una adolescente más…me llamaste hace dos días, y me dijiste que era urgente, que querías hablar conmigo. Te sentaste delante de mí, y empezaste a soltar todas ésas verdades que poquito a poquito, me iban cortando el corazón en dos.
Gracias por abrirme tu corazón, gracias por ése abrazo del final, gracias por ése te quiero antes de que me girara y me fuera con lágrimas en los ojos de tu triste despacho del Cap de Poble nou. Gracias.

“Helena, tu no eres feliz…te veo perdida, ya no sonries, no eres mi Helena…”
“… Lo sé …”

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Fumaré ésos porros por ti, Tia, por haberme dicho :'¿Yo? ¿Si me fumaría un porro? CLARO, te hace reír muchísimo, hahaha. Y tu sigue haciendolo, mientras no te enganches...'

2 suspiro(s):

JAM dijo...

Vaya, que bonito :)
Cuidate mucho chica!

Isa dijo...

magrada molt aquet helena:)